Cuando tengas bien claras en la mente las cosas que quieres decir, las palabras surgirán espontáneamente. Horacio.

¡Vivir..! Maravillosa expresión que designa trasmite y delimita la experiencia más certera que puede encerrarse en una simple palabra. Vivir. ¿De verdad sabemos lo que significa vivir? Hoy, en estos precisos momentos necesito que el tiempo detenga su caminar eterno, que la dulce caricia de ese viento fresco y puro del que hablaba Juan de la Cruz (…Y el ventalle de cedros aire daba…) sea fuente de inspiración, serena fuente de inspiración que posibilite trasmitir desde la esencia de mis silencios –profundos silencios- hacia la sonoridad de los espacios abiertos a la existencia.

Existir…Vivir…Vivir o existir. Por deformación profesional (desde mi vocación filosófica y humanista) tengo cierta tendencia natural para desmembrar sintáctica, semántica y estructuralmente los conceptos, expresiones o representaciones más cercanos o lejanos a la realidad, nuestra realidad vivencial.

Vivir es sentir…experimentar…vivenciar…comunicar…ser.

El ser humano vive y se manifiesta vivo en su diario caminar por ese sendero largo, profundo y delicado que es la vida. Vivir es incorporar un grado cualitativo importante a la existencia. Vivir es comprender, aprehender, aceptar, crecer interiormente, desarrollar diferentes circunstancias que permiten incorporar un rico y profundo bagaje emocional. Vivir es dejar expresar desde el corazón la poderosa fuerza que la vida trasmite por nuestro ser, inundando todas las fibras más sensibles de nuestro ser. ¡Vivir es amar la vida!, sí, amarla con pasión y fuerza, dulzura y calidez, sosiego y calma, energía y luz.

La vida es una opción que no es regalada y nos permite desarrollar capacidades que están latentes en nuestro interior. Como afirmaba el sabio e iniciado Pitágoras: “Escoge la mejor manera de vivir”; si, escoger es una de las opciones que nos permite la vida. ¿Trabajas con ella diariamente?

Seguro que a lo largo de esa rica y experimental vida repleta de vivencias, conoces muy bien el valor que la vida representa para el ser humano. Sí, lo conoces…aunque puedas no ser consciente de ello. Es cierto que la vida es común a todos los seres sintientes del planeta, no sólo a la especie humana; pero no es menos cierto que nosotros, como especie, reflexionamos sobre ella, interrogando a los más sutiles recodos de la propia vida…Parece que la vida humana es más vida…consciente. La consciencia es una cualidad esencial o primordial de nuestra especie. Por ello, nuestra vida no es sólo existencia…sino vivencia profunda. El escritor ruso Feodor Dostoyevski lo refleja certeramente cuando señala: “El secreto de la existencia humana no sólo está en vivir, sino también en saber para qué se vive”

La existencia es una realidad. Parece obvio lo afirmado, pero bien comprendes que a lo largo de la historia de la humanidad dicha afirmación ha sido puesta en duda por significados pensadores, escuelas o corrientes filosóficas o religiosas. Para quien escribe, la realidad (aunque múltiple en facetas, posibilidades y planos) es certera y experimentable. La raza humana sigue reflexionando y preguntando por las eternas interrogantes de siempre: ¿quien?, ¿por qué?, ¿para qué?.. Afirmaba el prestigioso filósofo existencialista alemán Martin Heidegger: “Todo preguntar es un buscar. Todo buscar tiene su dirección previa que le viene de lo buscado”. La búsqueda humana es continua, necesaria y posibilita nuestro crecimiento. Existir es…existir. Existe un árbol, una planta, una roca, el agua, el aire, el fuego. El ser humano vive. El tener
capacidad de trascender y comprender los hechos es una cualidad humana. Por eso mismo no sólo existimos, sino que vivimos… consciente y lúcidamente nuestra existencia diaria. La vida es como nuestra propia madre, que sabe amarnos, hablarnos con dulces y reconfortantes palabras…Pero también se puede mostrar esquiva, fría, distante, terrible y despiadada…trayendo dolor y sufrimiento. Cada uno de los seres humanos es especialmente único, mágico, con infinitas posibilidades de aprendizaje y madurez. ¡Tú lo eres! Oscar Wilde nos previene de dicho componente único cuando afirma que “estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo para cada hombre, y que es en ese mundo, que esta dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir” No pretendo entrar en el laberinto que significa explorar las dificultades del día a día. Cada ser humano tiene su propia carta de naturaleza; es decir, sus condiciones (“sus circunstancias”, que diría Ortega y Gasset). Hablar sobre este tipo de realidad nos llevaría a escribir libros enteros…que a ninguna parte conducirían. Personalmente, siempre apuesto por la vida, con sus dificultades, miserias y grandezas, dolores y alegrías, traumas, miedos, enfermedades, muerte…esperanza y renacimiento. ¡Por qué la vida es un regalo maravilloso que se nos da de forma gratuita, pero que hemos de conquistar día a día! Debemos afrontar nuestros días en la tierra de forma constructiva. Es cierto que “estamos de paso”, no permaneceremos indefinidamente con esta envoltura corporal…Y debemos abandonar nuestra energía física para que se reintegre con la unidad. Es indiferente el concepto, creencia o vivencia que tengamos respecto a la muerte; es un hecho incuestionable. Ahora bien, la forma de afrontar nuestra vida es únicamente responsabilidad nuestra; sí, nuestra en su inmensa mayoría. Aunque el “destino cruel” pueda jugarnos extraños momentos de dureza insoportable. Vivir es agotar la vida de forma positiva; nada tiene que ver con la rapidez de pretender acotar todo en breve espacio de tiempo, lo que imposibilita disfrutar de cada instante. La vida no se muestra como una carrera de obstáculos que debemos sortear con prontitud. La vida es una oportunidad de ser nosotros mismos, de sentir algo mucho más poderoso que las simples necesidades biológicas o fisiológicas; que los meros conformismos formales, sociales o culturales. Vivir es
aprender a ser…conscientes, lúcidos, armoniosos, disfrutando de la mayor conquista que podemos poseer aquí, en nuestra experiencia terrenal: la paz interior, el sosiego de nuestra mente, el equilibrio personal profundo que irradia poderosamente a todo y a todos. Se que para muchas personas no es fácil ver la luz de un nuevo día, amanecer para desplegar toda la fortaleza que poseemos en nuestro interior. Las fuerzas flaquean con demasiada rutina, habitualmente, llegando a impedir desarrollar todo el arsenal de recursos mágicos que deberíamos desplegar. La vida es mágica y se muestra en su grandiosidad cuando comprendemos su sentido, esencia y finalidad. ¡Coloquémonos a favor de la corriente del agua de la vida y disfrutemos de unas experiencias llenas de profundidad: amistad y amor de pareja, ennoblecimiento fruto del abandono consciente de los apegos y deseos, renacimiento personal profundo! Vivir o existir…Estimado lector, desde tu experiencia humana, puedes aportar luz en “la noche oscura del alma”, desde esas “nadas” de la vida, que son el “todo para el todo”. No pretendo dejar volar la imaginación escribiendo palabras que resulten fruto de la mera especulación intelectual. Hoy día, en este preciso y certero instante, expreso sentimientos y vivencias profundas que nacen de mi propio crecimiento personal y desarrollo espiritual y que son fruto del trabajo continuo de toda una vida. Senderos de vida que sigo recorriendo junto a buenos compañeros de camino, con cuya ayuda evito perderme más allá de lo preciso, ya que la ruta viene marcada con precisión cuando sabemos leer e interpretar las señales del camino. Todos podemos ser faros en el camino por la vida. Desde el corazón de la vida.

RETÉN EN TU MENTE:

No existen, propiamente hablando, tres tiempos, el pasado, el presente y el futuro, sino sólo tres presentes: el presente del pasado, el presente del presente y el presente del futuro. San Agustín.

PARA TU BIENESTAR

Vivir es sentir…experimentar…vivenciar…comunicar…ser.

Todos podemos ser faros en el camino por la vida.

REGLAS DE ORO

Tienes capacidad de comprender y trascender las circunstancias.

La vida es un regalo maravilloso que se da de forma gratuita.

Vivir es agotar la vida en forma positiva. Vivir es aprender a ser…consciente y lúcido.